Novena a la Virgen de Guadalupe: Guía Completa para Rezarla

La novena a la Virgen de Guadalupe es una de las devociones más queridas por las familias católicas de México y de toda América. Durante nueve días se reza para prepararse para su fiesta del 12 de diciembre, aniversario de la última aparición de la Virgen a San Juan Diego en el Tepeyac, en 1531. En esta guía encontrarás cuándo empieza la novena, cómo rezarla paso a paso, la oración de cada uno de los nueve días y la oración final.

Qué es una Novena y Por Qué Nueve Días

Una novena es una oración que se reza durante nueve días seguidos, presentando a Dios una intención por intercesión de la Virgen María o de un santo. Su origen radica en los nueve días que los apóstoles pasaron en oración con María entre la Ascensión de Jesús y Pentecostés (Hch 1,14).

La novena no es una fórmula mágica que garantice una respuesta concreta. La Iglesia enseña que atribuir eficacia a una oración por el solo hecho de repetirla, sin fe ni conversión, es superstición.[1] Es más bien una escuela de confianza: nueve días en los que el alma aprende a poner lo que carga en manos de Dios.

¿Cuándo empieza la Novena a la Virgen de Guadalupe?

Hay dos costumbres, y las dos son válidas:

  • Del 3 al 11 de diciembre, para terminar la víspera y celebrar la fiesta el 12. Es la forma que seguimos en esta guía.
  • Del 4 al 12 de diciembre, para rezar el noveno día en la misma fiesta.

También se puede rezar en cualquier época del año, cuando se tiene una necesidad especial. Para conocer el relato de las apariciones, lee nuestra historia de la Virgen de Guadalupe y de las apariciones de 1531.

Cómo Rezar la Novena Paso a Paso

Busca un lugar tranquilo. Si puedes, coloca una imagen de la Virgen de Guadalupe y enciende una vela en su honor. Cada día se sigue la misma estructura:

  1. Señal de la Cruz. Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
  2. Acto de contrición. Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador y Redentor mío, por ser tú quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Propongo enmendarme y confesarme a su tiempo, y ofrezco cuanto haga en satisfacción de mis pecados. Confío en que, por tu bondad y misericordia infinita, me perdonarás y me darás gracia para no volver a pecar. Así lo espero por la intercesión de mi Madre, Nuestra Señora de Guadalupe. Amén.
  3. Presenta tu intención en silencio o en voz alta: un enfermo, una familia en dificultad, una decisión importante, una gracia que necesitas.
  4. Reza la oración del día (abajo).
  5. Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.
  6. Termina con la oración final de San Juan Pablo II y, si quieres, con la Salve.

Las Oraciones de los Nueve Días

La novena tradicional contempla cada día un detalle de la imagen que quedó grabada en la tilma de San Juan Diego. Las oraciones que siguen están inspiradas en ese texto tradicional y, en algunos casos, abreviadas. EWTN publica la versión completa tradicional en español.[2]

Día 1 (3 de diciembre): La corona, Reina del Universo

¡Oh Santísima Señora de Guadalupe! Esa corona que ciñes a tus sagradas sienes proclama que eres Reina del Universo. Siendo así, yo también soy tuyo, y quiero serlo por elección de mi voluntad. Dispón de mí como te agrade; pongo en tus manos todos los sucesos de mi vida, confiado en que tu bondad los encaminará al bien de mi alma. Amén.

Día 2 (4 de diciembre): Las manos juntas, nuestra abogada

¡Oh Santísima Virgen de Guadalupe! Esas hermosísimas manos, juntas ante el pecho, en actitud de quien suplica, nos enseñan que, desde el cielo, eres nuestra abogada y ruegas por nosotros. Madre mía, intercede por mí ante tu Hijo. Amén.

Día 3 (5 de diciembre): Los rayos del sol, llena de gracia

¡Oh Santísima Virgen María de Guadalupe! Al verte rodeada de los rayos del sol, creo que estás íntimamente unida a Dios, y que en ti no hay nada que no sea luz, gracia y santidad. Ilumina mi entendimiento y enciende mi voluntad en el amor de tu Hijo. Amén.

Día 4 (6 de diciembre): La luna a sus pies, victoria sobre el mal

¡Oh Santísima Virgen de Guadalupe! Esa luna que tienes a tus pies proclama que venciste las vanidades del mundo. Madre mía, ayúdame a vencer todo lo que me aleja de tu Hijo. Amén.

Día 5 (7 de diciembre): El manto de estrellas, Señora del cielo

¡Oh Santísima Virgen de Guadalupe! Ese manto sembrado de estrellas con el que te cubres declara que eres Señora del cielo y de la tierra. Cúbreme también a mí con tu manto de protección y amparo. Amén.

Día 6 (8 de diciembre): La cinta en la cintura, Madre de Dios

Según una interpretación tradicional, la cinta oscura en su cintura indica que la Virgen está encinta: lleva en su seno al Hijo de Dios.

¡Oh Santísima Virgen de Guadalupe! Esa cinta que rodea tu cintura manifiesta que llevas en tu seno al Hijo de Dios. Madre que llevas la vida, intercede por las madres que esperan un hijo, por los niños que aún no han nacido y por quienes se acercan al final de su vida. Amén.

Este día coincide con la solemnidad de la Inmaculada Concepción, preceptiva en muchos países.

Día 7 (9 de diciembre): El ángel que la sostiene

El 9 de diciembre de 1531 fue el día de la primera aparición a San Juan Diego.

¡Oh Santísima Virgen de Guadalupe! Ese ángel que a tus pies te sostiene nos dice que eres Reina de los ángeles. Madre nuestra, sosténnos también a nosotros, que somos frágiles y necesitamos tu amparo. Amén.

Día 8 (10 de diciembre): El vestido de flores, su caridad

¡Oh Santísima Virgen de Guadalupe! Ese vestido, adornado con flores, proclama la caridad con la que llenaste todas tus acciones. Enciende en mi corazón ese mismo amor: amor a Dios, amor al prójimo y amor a los que más lo necesitan. Amén.

Día 9 (11 de diciembre): Toda la imagen, su presencia entre nosotros

¡Oh Santísima Virgen de Guadalupe! ¿Qué cosa habrá imposible para ti, si ni la tosquedad del ayate impidió que en él quedara tu retrato, ni el paso de casi cinco siglos ha podido borrarlo? Esto alienta mi confianza para suplicarte que me alcances, de Dios, la gracia que te pido, si es para bien de mi alma. Amén.

La Oración Final de la Novena

Es la oración que San Juan Pablo II rezó en la Basílica de Guadalupe el 25 de enero de 1979, durante su primer viaje apostólico. Estos son algunos fragmentos:[3]

¡Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia! Tú, que desde este lugar manifiestas tu clemencia y tu compasión a todos los que solicitan tu amparo, escucha la oración que con filial confianza te dirigimos y preséntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.

Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso, a Ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores (...), te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Concede a nuestros hogares la gracia de amar y de respetar la vida que comienza, con el mismo amor con el que concebiste en tu seno la vida del Hijo de Dios.

Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia: no nos sueltes de tu mano amorosa. Amén.

Puedes leer la oración completa en el sitio web del Vaticano.[3]

Rezar la Novena en Familia

La novena es especialmente hermosa cuando se reza en familia o en comunidad. Reunirse cada noche ante su imagen, encender una vela y rezar juntos forma a los hijos en la fe de una manera que no se olvida. En la madrugada del 12 de diciembre, muchas familias cantan las mañanitas a la Virgen de Guadalupe para celebrar su fiesta. También puedes acompañar la novena con el Rosario a la Virgen de Guadalupe o con nuestras oraciones a la Virgen de Guadalupe.

Si quieres tener en casa una imagen digna para rezar la novena, nuestras réplicas certificadas de la Basílica se venden en las tiendas de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México. Para llevarla contigo durante estos días, mira nuestra joyería de la Virgen de Guadalupe. Y si buscas más sobre esta devoción, nuestra guía devocional completa (en inglés) lo reúne todo.

Preguntas Frecuentes

¿Cuándo se empieza a rezar la novena a la Virgen de Guadalupe?

El 3 de diciembre, para terminar el 11 y celebrar la fiesta el 12. Otra costumbre es empezar el 4 y rezar el noveno día el mismo 12 de diciembre.

¿Qué se reza el primer día de la novena?

Señal de la Cruz, acto de contrición, la intención, la oración del primer día (la corona de la Virgen, Reina del Universo), un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, y la oración final. Ve al día 1.

¿Se puede rezar la novena en otra época del año?

Sí. Aunque lo más común es rezarla antes del 12 de diciembre, se puede rezar en cualquier momento de necesidad.

¿Qué pasa si me salto un día?

No pasa nada grave. Lo ideal es la constancia, pero si olvidas un día, retómala al siguiente o reza ese día dos oraciones. Dios mira el corazón, no la cuenta perfecta.

¿Por qué se celebra a la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre?

Porque el 12 de diciembre de 1531 la imagen de la Virgen quedó grabada en la tilma de San Juan Diego, ante el obispo fray Juan de Zumárraga. Te lo contamos en "Why December 12 Is Called the Birthday of Our Lady of Guadalupe" (en inglés).

En Guadalupe Gifts®, como empresa familiar católica en Weston, Florida, la novena de diciembre es uno de los momentos más importantes del año. Esperamos que esta guía te acompañe a ti y a tu familia durante estos nueve días.

Sigue Leyendo

Notas y Fuentes

  1. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2111 (la superstición). vatican.va
  2. "Novena a la Virgen de Guadalupe", EWTN en español. ewtn.com
  3. San Juan Pablo II, Oración a la Virgen de Guadalupe, Basílica de Guadalupe, Ciudad de México, 25 de enero de 1979. vatican.va

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